Football season is over

 

“No más juegos. No más bombas. No más paseos. No más diversión. No más nadar. 67 años. Han pasado 17 de los 50. Son 17 años más de los que yo quería o necesitaba. Aburrido. Estoy siempre insoportable. No soy divertido para nadie. Te estás volviendo codicioso. Compórtate de acuerdo con tu avanzada edad. Relájate, no te va a doler”.

Hunter S. Thompson escribió la nota cuatro días antes de su muerte el 16 de febrero de 2005, dirigida a su esposa Anita. Al final de la misma había dibujado un corazón con una cara sonriente.

Esta nota fue publicada por la revista Rolling Stone como última colaboración de Thompson.

Como su admirado Hemingway, también se quitó la vida pegándose un tiro en la cabeza a la edad de 67 años con uno de los 22 revólveres que tenia en casa.

A veces se gana, en otras se pierde.
No le fue tan mal a Hunter S. Thompson. A nosotros con él, todavía menos.

La tarde del 20 de febrero de 2005, Anita Thompson hablaba por teléfono con Hunter desde el gimnasio, él estaba en el estudio de su rancho Owl Farm en Colorado.
Había empezado un articulo sobre los atentados del 11 de septiembre además de su columna semanal para Entertainment & Sports Programming Network. Necesitaba ayuda para la transcripción y le pidió a Anita que volviese rápido, a lo que ella se negó.
Anita escuchó una fuerte detonación por el teléfono, no le dio importancia debido al conocido mal carácter de Hunter.

Anita esperó en linea pero ese ruido era una detonación del revolver calibre 45 con el que Hunter S. Thompson se había saltado el paladar volándose el cerebro. Sentado frente a una maquina de escribir con una hoja metida en el rodillo con una sola palabra escrita centrada Counselor (Consejero).

En una habitación cercana se encontraban su hijo Juan Fitzgerald Thompson y su nieto, confundieron la detonación con el estruendo de un libro cayendo contra el suelo, no se dieron cuenta hasta varias horas mas tarde del suicidio de Hunter.
Juan, dio una nota a la prensa en el que informó: El doctor Hunter S. Thompson terminó con su vida disparándose en la cabeza en su recinto fortificado en Woody Creek, Colorado. Hunter guardaba celosamente su intimidad y rogamos que sus amigos y admiradores respeten esa intimidad y la de su familia.

Hunter S. Thompson comenzó a escribir como periodista a finales de los años 50 mientras intentaba una carrera como escritor. Como periodista trabaja para periódicos locales en Puerto Rico y Brasil.

Escribió dos novelas que no llega a publicar Prince Jellyfish y The Rum Diary, la primera permanece sin publicar inédita, Los diarios del Ron se publicó en 1998, coincidiendo con la promoción de la película Miedo y asco en Las Vegas dirigida por Terry Gilliam y protagonizada por Johnny Depp y Benicio Del Toro.

En los 60’s regresa a los Estados Unidos, vive en California, Idaho y finalmente San Francisco.
Se hace hippie y se inicia en el consumo de LSD, marihuana, cocaína, y todo tipo de estupefacientes, todavía no existía el MDMA, y entra en la comunidad de los Hell’s Angels, el asunto acaba mal, recibió una paliza pero escribió en primera persona una de las mejores novelas de moteros Hells Angels: La extraña y terrible saga de las bandas de motoristas (1966).

Parte a Colorado donde se presenta a la elección de sheriff del condado de Pitkin en Aspen con el partido Freak Power, un reducto de beatniks y pistas de ski. Perdió pero la campaña fue algo memorable, se rapo al cero para poder llamar melenudo a su contrincante ultraconservador, fumaba maría en publico.
Su programa recogía que ninguna droga que mereciera la pena ser consumida debería venderse por dinero, instaurar el potro público de tortura para los camellos chungos. Despenalizar el consumo de drogas. Prohibir edificios que escondiesen el paisaje y la vista a las montañas. El logo de campaña era una estrella de sheriff con un puño alrededor del cactus de peyote, Hunter estuvo a punto de ganar.

Se presento en la redacción de Rolling Stone con un six pack de birras, para proponerle a su director, Jann Wenner escribir un articulo de su campaña como candidato a sheriff en Pitkin. Fue su primer artículo publicado para Rolling Stone con el titulo de Freak Power in the Rockies.

Hunter continuó trabajando para Rolling Stone, dos de sus mejores novelas Miedo y asco en Las Vegas (1972) y Miedo y asco en la campaña presidencial de 1972, se publicaron como relatos por entregas en la revista.
Thompson no contribuyó jamás con un artículo sobre música en Rolling Stone pero sus relatos incluían blues y rock con referencias a Lou Reed o el bluesman Howlin’ Wolf, Jefferson Airplane.

En Miedo y asco en Las Vegas (1972), Raoul Duke, álter ego del autor, acompañado de su abogado el Dr. Gonzo, se lanzan al desierto, Bienvenidos a Nevada. Bajo una hoja de marihuana se puede leer: Posesión: 20 años. Venta: Perpetua.
Llegan hasta Las Vegas en un Chevrolet rojo descapotable de alquiler con dos bolsas de marihuana, 75 pastillas de mezcalina, 5 hojas de LSD y estupefacientes varios en el maletero, a la búsqueda del sueño americano en los casinos de Las Vegas con el encargo de cubrir una competición motociclista la Mint 400, con un premio de 50.000 dólares.

Con el equipaje preciso, creó el periodismo Gonzo: máquina de escribir, grabadora, maletín de estupefacientes, botella de bourbon y cerveza.
Eslabón perdido del periodismo americano solo aceptable por su talento, en la década de los 60’s rompió el tradicional mito del periodista imparcial siempre a una prudente distancia de la noticia. Thomson se mete de lleno en la noticia hace de inductor de la misma formando parte de los hechos.

Su costumbre era entregar sus artículos tarde y a deshora pero justo a tiempo para ser publicados sin corregir en folios escritos de forma casi ilegible, enviándolos a través de un fax del que no se separaba, era su forma de comunicarse con sus editores y sus lectores.

En 1970, escribió un artículo llamado El Derby de Kentucky es decadente y depravado para la revista Scanlan’s Monthly. Thompson y su fotógrafo se estaban fumando un porro durante el Derby de Kentucky escondidos en lo alto de las gradas, se les cayo el porro que fue a dar al traje de un conocido político, quemándoselo. Huyeron pasando del reportaje. El editor les reclama el articulo, Thompson arrancó las páginas de su cuaderno de apuntes y las envió tal cual a la revista que las publicó sin corregir. Cientos de lectores escribieron solicitando más material del mismo autor, puro Gonzo.

Su fracaso mas sonado sucedió en Kinshasa, Zaire, Rolling Stone lo envió para cubrir la pelea del siglo XX, Cassius Clay vs George Foreman por el titulo mundial de los pesados.
La pelea se retrasó seis semanas porque Foreman se lesionó; aburrido de esperar, borracho y pasado de coca, sin interés por la pelea, regalo el pase de prensa quedándose en el hotel sin reflejos para enviar ni una linea a Rolling Stone. Un fiasco con una historia que reunía todos los requisitos para una gran relato Gonzo.

Thompson vivió como una estrella de rock, protagonizando entero el manual de sex, drugs & rock’n’roll sin saltarse ni una linea.

El dibujante Ralph Steadman diseñó un cañón de siete metros de altura desde el que lanzar sus cenizas por los aires sobre su rancho de Colorado, dejando claro que esta era la forma en que quería ser despedido de este mundo.

El asunto del cañón costaba unos dos millones de dólares. Johnny Depp se encargó de financiar y organizar la despedida.
El cañón tenía la forma de un puño cerrado apretando un botón de peyote, el logo de su campaña a sheriff en 1970, el símbolo de lo gonzo que Thompson protagonizó.
La noche del 20 de agosto al año de su suicidio, el cañón disparó sus cenizas sobre su propiedad de Owl Farm junto con fuegos artificiales azules, blancos, rojos y verdes. Entre los amigos presentes se encontraban Jack Nickolson, Sean Penn, Lyle Lovett, Johnny Depp, los senadores demócratas John Kerry y George McGovern, el grupo de country rock Nitty Gritty Dirt Band.
Tras el cañonazo sonó a todo trapo Spirit in the Sky de Norman Greenbaum y Mr. Tambourine Man de Bob Dylan, una de sus canciones favoritas. Y entre lágrimas y aplausos, se escuchó a sus amigos gritar: we love you Hunter.