Deepfake

 

Deepfake, comenzó en 2017, cuando un Redditor anónimo bajo el nick de deepfakes empezó a subir videos de celebrities como Scarlett Johansson con su cara pegada a actores porno.

Los primeros ejemplos emplearon herramientas con las que era posible pegar una cara en imágenes existentes, fotograma a fotograma, de las celebrities rápidamente se pasaron politicos en activo. Es sencillo realizar un video de Donald Trump, que aparece en la televisión a diario en tomas con diferentes ángulos.

Un video deepfake editado con una imagen granulada imitando la imagen de un móvil para camuflar las imperfecciones del fake y que no se perciban y editado con la precision exacta, podría dar lugar a grandes malentendidos y mentiras. Es decir arruinar carreras políticas , dar lugar a chantajes de poder o dinero.

The Pentagon Darpa esta invirtiendo decenas de millones en un programa de investigación forense de medios de comunicación. En el Congreso de EE.UU ya se esta estudiando una legislación que regule el uso de los deepfakes, ante la inminencia de las elecciones presidenciales de 2020.

Robert Chesney, profesor de derecho en la Universidad de Texas, dice que la utilización en política no requiere tecnología de vanguardia; puede ser el resultado de cosas de menor calidad, destinadas a sembrar descrédito. Tomemos el clip de tres minutos de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, que circula en Facebook, en el que arrastra sus palabras en una intervención pública, como si estuviese bebida. No era un falso falso; simplemente habían ralentizado las imágenes para falsear el tono de la voz. Simplemente utilizaron el ingenio.

La tecnología deepfake mejorada hará difícil distinguir las falsificaciones de la realidad. Los costos bajarán y se lanzará un modelo mejor entrenado, lo que permitirá crear una poderosa herramienta de simulación. Para distinguir los videos deepfake de los auténticos, la solución no será un análisis digital profundo, sino la comparación del contexto que corrobore o descarte su veracidad.

Comprobar los hechos, su veracidad, un asunto harto complicado en las redes sociales y FaceBook.