Pussy Riot

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A un año de la elección de Donald Trump y en el aniversario de la Revolución Rusa, el colectivo Pussy Riot comandado por Maria Alkoyhina y Nadya Tolokonnikova lanzan el video musical Police State como protesta contra la internacional fascista, con Putin y Trump como protagonistas.

Declara Nadya Tolokonnikova:
‘Las tendencias autoritarias y los líderes autocráticos, conservadores y de derecha se están extendiendo por todo el mundo como una enfermedad de transmisión sexual. ¿Qué podemos hacer?. Tenemos que saltar y comenzar a pelear, romper el paradigma de que puedes vivir cómodamente sin ensuciarse las manos con política’

Dirigido por Matt Creed y con Chloë Sevigny protagonista en el papel de madero represor con una super porra con la que destroza todo lo bello y zurra a modo a las Pussy Riot que aparecen con pasamontañas. Una metáfora de la vida bajo el yugo autoritario en Rusia y Estados Unidos. Oponiendo la brutalidad policial con la delicadeza del ballet visual de las Pussy Riot.

Si el mensaje político funciona para unos devotos seguidores, el artístico es un pequeño bluff poco elaborado.

Sonido muzak mainstream tipo Miley Cyrus y Dua Lippa, estereotipo del pop actual de autune, nada de sonidos salvajes tipo Sex Pistols o The Clash. Producido por Ricky Reed, nominado al Grammy.
Visualmente lo de madero cerebro de acero a Chloë Sevigny le sienta como a un santo las pistolas, abuso del slow motion un poco mas de ritmo mejoraría el resultado, rápido el tiempo es oro.

El mensaje poco trabajado con un exceso de puerilidad muy apto para la postverdad del Zelgeist de las redes radikales.