Leonard Cohen

 

Después de terminar You Want It Darker (2016), Leonard Cohen no quería dejar de componer y grabar más canciones, era su forma de aferrarse a la vida. Continuo escribiendo y grabando mientras su vida se desvanecía, y el resultado es este hermoso Thanks For The Dance (2019).

Consiste en tomas de voz grabadas por su hijo Adam Cohen durante las últimas semanas de la vida de Leonard Cohen, desarrolladas en forma de canciones con músicos admiradores y colaboradores como Daniel Lanois, Beck, Jennifer Warnes, Feist, Bryce Dessner de The National, Javier Mas guitarrista habitual de Leonard Cohen.

Los arreglos y la instrumentación son sobrias y no apartan el foco de la voz de Leonard Cohen que puede ser según convenga frágil, profunda o exuberante, inexpresiva, cálida y poética.

Happens to the Heart, abre el disco, las canciones de Leonard Cohen buscan reconciliar lo espiritual y lo sensual:

Tenía un coño en la cocina
Y una pantera en el patio
En la prisión de los superdotados
Fui amigable con los guardias

The Goal, el último poema que grabó:

Escucha al colibrí, nos suplica que encontremos belleza en Dios y las mariposas.

Su música es un bálsamo celestial, las campanas suenan, las voces angelicales cantan, la electrónica etérea suena con una extraña maravilla celestial, la mandolina y la guitarra endulza.

Silencio vasto y vacío, y él se ha ido ya.

Lo recordaremos por sus canciones, su irónico sentido del humor y sobre todo por sus elegantes trajes.