Woke

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Woke: A Guide to Social Justice de Titania McGrath

El 7 de marzo de 2019, Titania McGrath publicó su primer libro, titulado Woke: A Guide to Social Justice.

Un exagerado tweed promocional decía:

He escrito el libro más importante de 2019. No lo compre por mi bien, sino por el bien de la humanidad.

A las pocos días Woke estaba entre los 100 libros mas vendidos de Amazon.

Titania McGrath es un personaje ficticio que se presenta como una poeta feminista interseccional con un firme sentido de la justicia social, que vive en Kensington, Londres.

Estudió Lenguas Modernas en la Universidad de Oxford antes de completar un master en estudios de género para el que escribió una disertación innovadora sobre tecnopaganismo y la naturaleza corrosiva del futuro cis-masculino.

Andrew Doyle, su creador, es comentarista político en Sky News y columnista en la revista digital Spiked. En abril de 2018 creó la cuenta de Twitter @TitaniaMcGrath, en la que promueve las políticas de identidad, la corrección política y comenta sobre varios temas, Brexit , LGBT y actualidad política.

La cuenta de @TitaniaMcGrath tiene más de 500 mil seguidores, ha sido suspendida cuatro veces por presunto discurso de odio , el 9 de diciembre de 2018 y se restableció un día después.

Titania quiere enseñar a sus discípulos/seguidores a ser conscientes de todas las injusticias que les rodean y salvarles de sus errores.

Una elite de activistas pontifica a las masas desde Twitter, reprendiendo a aquellos que no comulgan con sus expectativas morales, rastrean viejos tweets de personajes públicos o instituciones con la esperanza de descubrir una frase o sentimiento para justificar una campaña de vergüenza y escarnio público.

El movimiento por la justicia social vivido como una especie de culto, sus miembros personas con buenas intenciones tienen una certeza inquebrantable de que su visión del mundo es la correcta. Y aunque son capaces de comportamientos deshumanizadores, creen que sus acciones son buenas y correctas.

Con ideas políticas o sin ellas, la gente puede comportarse bien o mal; pero conseguir que gente buena haga el mal, requiere ideas políticas.

Las políticas de identidad son ideologías colectivistas. No valoran a un individuo por el contenido de su carácter, sino que realiza valoraciones sobre la base de la raza, el género y la sexualidad.

Los identitarios tanto de derecha como de izquierda se creen los desamparados del mundo y se alimentan de un sentimiento de agravio con el resto de la sociedad.

Cero ironia.

La izquierda radical se ha rendido a una fantasía colectiva en la que el menor punto de desacuerdo político se interpreta como evidencia de fascismo. Es frecuente la acusación de facha solo por desidia política o desinterés.

No es posible estar dentro de las mentes de otros, pero es posible especular acerca de sus intenciones.

El humor nos libera y nos conecta con lo lúdico, que es lo contrario a la cultura woke, una lucha contra la estigmatizaron de tipos comunes o antihéroes. El humor es contrario a la indignación, o cancel culture; si nos preocupáramos menos por nuestras identidades o por estar creando universos morales, podríamos ser más libres y críticos.

No es posible estar dentro de las mentes de otros, pero es posible especular acerca de sus intenciones.